El 28 de septiembre de 1896 ingresaba en el Noviciado de Nuestra Señora de Veruela (Zaragoza). Terminados los dos años de su noviciado hizo en la misma casa sus estudios de humanidades y retórica, comenzando, allí mismo, los de filosofía, cursando el primero de los tres correspondientes a esta rama. En el año 1903 lo encontramos en Tortosa acabando sus estudios filosóficos y de ciencias.
En 1906 hizo su experiencia docente -magisterio- en el Colegio del Salvador (Zaragoza) durante tres años, pasando luego, otra vez, a Tortosa para emprender los estudios de Teología. De estos decía así uno de los testigos: «Durante sus estudios de Teología se distinguía por su talento claro y por su aplicación. El y otro de su curso eran de los mejores» En Veruela en 1915 hizo su profesión solemne de cuatro votos.
« Sus alumnos decían quera enérgico y recto,
y los seglares con quienes traba, serio, virtuoso y religiosamente amable, [...] todos lo calificaban, incluso en tiempos difíciles, de optimista »
Ya en este periodo había comenzado a mostrar sus buenas cualidades, que fueron sin ninguna duda, el fundamento de los ministerios y cargos que luego le tocó desempeñar. El P. Antonio de León, que lo conoció bien, declaró que era «de muy buen juicio y criterio en las cosas, talento y trato amable», y el P. Puche, que compartió con el los momentos difíciles de la disolución, creía que «si hubieres vivido, estoy convencido que hubiera sido provincial, dadas sus cualidades extraordinarias».
Sus alumnos decían quera enérgico y recto, y los seglares con quienes traba, serio, virtuoso y religiosamente amable, Y todos los calificaban, incluso en tiempos difíciles, de optimista.