La cúpula que culmina el espacio del crucero del templo decorada también al fresco, centra toda nuestra mirada en la figura de San Pedro. La superficie de la cúpula está decorada en su interior por casetones pintados.
En el primer cuerpo aparecen junto a los casetones, en armoniosa alternancia, ocho medallones con los santos mas venerados de Buñol. En la parte superior se abre una hermosa gloria celestial en el que unos angelillos sostienen la tiara pontifical de San Pedro, titular de la parroquia.
«... todas ellas enriquecen la devoción de nuestro pueblo, con la contemplación de los santos, quienes nos ayudan y estimulan en nuestro peregrinar por el camino del Cielo... »
En las pechinas, se continúa con el ciclo dedicado a la vida del Apóstol
La decoración de la iglesia se cierra con la pintura de la bóveda anterior al presbiterio, donde se representa la «asunción de la Virgen» en la que Planes, sigue con simplificación el modelo establecido por José Vergara en 1770 para la bóveda del ábside de la Iglesia del Temple de Valencia.
Quedan otros frescos y pinturas de distintos santos y motivos, que José Bellver fue realizando en sus largas temporadas en Buñol, todas ellas enriquecen la devoción de nuestro pueblo, con la contemplación de los santos, quienes nos ayudan y estimulan en nuestro peregrinar por el camino del Cielo.